La perimenopausia, o la transición hacia la menopausia, es una etapa natural en la vida de todas las mujeres. Puede comenzar en los 40 (o incluso antes) y durar varios años antes de que la menstruación desaparezca por completo. Aunque es un proceso biológico normal, los cambios hormonales que ocurren pueden generar una variedad de síntomas que afectan tanto al cuerpo como a las emociones.
Si crees que podrías estar entrando en esta etapa, aquí tienes una guía práctica para salir de dudas:
Reconoce los síntomas
La perimenopausia no se presenta igual en todas las mujeres, pero algunos de los síntomas más comunes incluyen:
- Ciclos menstruales irregulares: Los periodos pueden ser más cortos, más largos o incluso saltarse un mes.
- Sofocos y sudores nocturnos: Los cambios en los niveles hormonales pueden provocar sensación repentina de calor.
- Dificultad para dormir: El insomnio o los despertares frecuentes son habituales.
- Cambios en el estado de ánimo: Puedes sentirte más irritable, ansiosa o emocional.
- Fatiga: Incluso con suficiente sueño, podrías sentirte agotada.
- Sequedad vaginal: Puede causar molestias durante las relaciones sexuales.
- Cambios físicos: Como pérdida de densidad ósea, cabello más fino o aumento de peso.
Reconocer si tienes algunos de estos síntomas puede ayudarte a entender qué está pasando en tu cuerpo.
Adopta hábitos de vida saludables
Tu estilo de vida tiene un gran impacto en cómo vas a vivir esta etapa. Algunos consejos clave:
- Nutre tu cuerpo: Incluye alimentos ricos en calcio, vitamina D, frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables.
- Mantente activa: Realizar ejercicio regularmente ayuda a fortalecer los huesos, reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Ahora mismo son muy importantes los ejercicios de fuerza (que te ayudarán a mantener y mejorar tu salud musculoesquelética) y los de cardio (que te ayudarán a mantener las acumulaciones de grasa a raya)
- Cuida tu sueño: Establece una rutina para acostarte y levantarte a la misma hora, evita las pantallas antes de dormir y crea un ambiente relajante en tu habitación.
- Hidrátate: Beber agua ayuda a combatir la sequedad de la piel y otros síntomas asociados.
Busca tu tribu: Habla sobre lo que estás viviendo
La perimenopausia no tiene que ser un tema tabú. Compartir tus experiencias con amigas y familiares ye ayudará a aliviar la carga emocional y sentirte comprendida y acompañada. Hablar sobre ello también contribuye a normalizar esta etapa y a reducir el estigma que a menudo la rodea.
Considera opciones de tratamiento
Según la intensidad de tus síntomas, podrías necesitar consultar con tu médico por si necesitases realizarte análisis y valorar medicación específica:
- Terapia hormonal sustitutiva (si es apropiada para ti y a qué intensidad).
- Medicamentos para síntomas como sofocos o insomnio.
Cuida tu bienestar emocional
Los cambios hormonales pueden afectar tu estado de ánimo, así que dedica tiempo a cuidar tu salud mental. Practicar meditación, respiración profunda, mindfulness o actividades que disfrutes puede ayudarte a mantener un equilibrio emocional. Si te sientes abrumada, no dudes en buscar apoyo profesional.
Sé amable contigo misma
La perimenopausia es una etapa natural, no un problema que necesites "arreglar". Escucha a tu cuerpo, adáptate a los cambios y date permiso para priorizar tu bienestar. Este es un momento para cuidarte y atender tus necesidades, no para presionarte con expectativas externas.
La perimenopausia no tiene por qué ser una etapa abrumadora. Con la información adecuada, el apoyo de profesionales y el compromiso de cuidar de ti misma, puedes transitar este período con confianza y bienestar.
Cada etapa de la vida trae consigo desafíos, pero también oportunidades para crecer y redescubrirte.
¿Qué pasos puedes dar hoy para cuidar de ti misma?